La Dirección Financiera ya no se limita a producir información.
El CFO actual debe interpretar, anticipar, priorizar y decidir en un entorno donde resultados, caja, financiación, riesgo y valor están conectados.
No implica necesariamente mejores decisiones.
Obliga a trabajar con hipótesis, escenarios y restricciones.
La decisión financiera invade operaciones, estrategia y sostenibilidad.